domingo, 24 de febrero de 2013

Capítulo 089


Sin que Tami lo notara, cogió algo de su bolso y al llegar al mar, se paró de frente al agua...

MARTÍN: Ahora, si, se cierra el capítulo... (Mira el anillo de compromiso que le había comprado de Melina) Flaca linda, hijo mío, nos veremos otra vez, arriba, pero quiero vivir aquí abajo, muchos años y junto al amor de mi vida, mi Mocosa... (Besa el anillo y lo lanza) Hasta siempre, a los dos...
TAMI: (Se gira) Vamos...
MARTÍN: ¿Dónde me llevas y qué pretendes hacerme? Porque si te vas a abusar de mí, puedo hacerme el difícil....
TAMI: (Vuelve con él, le agarra la mano y lo lleva hasta el mar) Nos vamos a dar un baño...
MARTÍN: (La carga y se meten al agua) ¡Está fría! ¿Me quieres dar una pulmonía, Mocosa?
TAMI: Ahora vas a entrar en calor muy rápido, no te preocupes (Ya en el agua, se empiezan a besar)
MARTÍN: (Tami se había dejado puesta la remera y Tincho se la quita) No te tapes (beso) Quiero verte, disfrutar del paisaje... (Más besos, muy encendidos, provocadores)
TAMI: (Lo besa) ¿Tienes frio?
MARTÍN: (Niega con la cabeza y ataca con su boca, el torso de su mocosa) El fuego que enciendes en mí, no se apaga... (La va llevando hacia la arena y una vez allí, le quita la parte de arriba del traje de baño) Te amo y quiero hacer el amor contigo aquí y ahora... (Se apoya en ella, demostrando se erección) ya, Mocosa, voy a explotar si no te hago mía...
TAMI: Estas tardando, precioso (lo apremia para que entre en ella y la haga vibrar de pasión)
MARTÍN: Quisiera que me beses un poco, lo deseo con locura...
TAMI: Pero si te estoy besando, insoportable (le besa el cuello) no (busca su boca) he parado (lo vuelve a besar) de besarte...
MARTÍN: (Se acuestan en la arena y la despoja de la parte de abajo del traje de baño) Me refería a otro tipo de besos... (Baja su boca hasta la intimidad de Tami) Algo como esto... (Besa allí con mucha intensidad)
TAMI: (lo para) No, hoy me toca a mí... (Le tumba en la arena y baja hasta su zona sensible) Mmmm (Empieza a besar y acariciarle el miembro)
MARTÍN: (Era simplemente magnífica) Si, amor, soñaba con esto... (Le acariciaba la cabeza, moviendo su pelvis para sentir más y pidiendo más) Mocosa, te amo, no vayas a detenerte, por favor, me estás llevando a otro mundo...
TAMI: (Hizo lo que les gustaba a los dos y antes de hacerlo estallar de placer, él la tumbó en la arena y entró en ella)

Martín se apoderó de cada uno de los sentidos de Tamara, asegurándose de hacerla gozar de pies a cabeza. Cubría el cuerpo de su mocosa por completo: lo que no besaba, lo acariciaba y lo que no acariciaba, era recorrido por sus labios y su lengua, sin tabúes.
Como si fuera un alma poseída, Tincho, llenaba a Tami, robándole a cada penetración un nuevo gemido, que le hacía hervir la sangre. Con todas sus ansias intactas, como si no hubieran hecho el amor antes o no fueran a volver a hacerlo, se entregaron al otro.

Oculto entre unos médanos y para su propia tristeza, Sergio observó el espectáculo. No en su totalidad, pero si para darse cuenta de lo bien que Tami la pasaba con Martín, de cómo él la consentía, la hacía reír, la mimaba. Aun después de haber acabado, no dejaba de abrazarla, de buscar que ella se sintiera amada.

Se fue por donde había llegado, sin dejar evidencias de su paso por ahí. Con el dolor de haber visto a la que él consideraba SU MUJER, en otros brazos, Sergio pudo razonar un poco y comprender que no todo estaba perdido y que si quería recuperar a Tamara, tenía que cambiar la estrategia. Se sentó en la escalerilla de entrada a la casa, cuando aparecieron Dani y Alex, muy sonrientes

ALEX: ¡Sergio! ¿No puedes dormir?
TORO: (Sonrió, pero se le notaba la tristeza) No, hace mucho calor
ALEX: (Mira a Dani) ¿Me das un momento con el Toro, amor de mi vida?
DANI: Claro, mi amor (le da un beso) Buenas noches, Sergio (entra en la casa)
ALEX: (Se sienta junto a él) ¿Qué pasa, Sergio? Bueno, ya se qué pasa, pero hay algo más, ¿o me equivoco?
TORO: No, no te equivocas...
ALEX: ¡Ya, dime, menso!
TORO: Es tu hermana, hace un momento me di cuenta de que tu amigo la hace feliz...
ALEX: Se que tal vez no quieras escucharlo y menos verlo, Torito bobo, pero Martín la ha amado toda la vida, desde que la niña nació. Primero, éramos niños y él la miraba con adoración y cuando las cosas cambiaron y el tiempo pasó, esa adoración, se transformó en amor, del bueno, el verdadero. Sin embargo, creo que tú la amas igual. No se qué haya pasado, Sergio y lo que más me importa es que ella sea feliz. Si lo va a ser con él o contigo, no lo se, lo único que te voy a pedir es que si no vas a ser capaz de darle su lugar, de entregarte a ella por completo, te hagas a un lado. Pero, si eres capaz de ser el hombre de su vida, lucha por ella como eso, como un hombre de verdad
TORO: Gracias, voy a luchar por ella aunque sea lo último que haga
ALEX: ¡Ey! Sólo si la vas a hacer feliz, ¿se entiende? Basta de estupideces y de andar con otras viejas, niño, porque te rompo el alma a golpes...
TORO: Sólo existe ella, nadie más que ella, te lo juro por mi familia...
ALEX: No jures, sólo hazlo y prométeme que por ese amor que sientes, si un día te das cuenta que su felicidad está junto a alguien más, no vas a interferir
TORO: Te lo prometo, lo que más quiero en esta vida es ver feliz a tu hermana
ALEX: Me alegra escuchar eso, cabezón... (Se pone de pie y le palmea la espalda) Eres buen tipo y piensa que si por más que la ames, Tami no es el amor de tuvida, es porque esa mujer, anda por ahí esperando a que aparezcas, pero no te rindas sin dar batalla... Me voy con mi Cosita, Toro, trata de dormir un poco que tu sobrino pretende hacernos pasar un domingo de hombres machos y eso, ahora que tiene siete años, implica jugar fútbol desde que se despierte hasta que se duerma...
TORO: (Sonríe) La que nos espera, jajajaja... Buenas noches y que descanses...
ALEX: Igualmente, jajajaja... (Entra a la casa y va con Dani, que se estaba dando un baño) ¿Se puede, amor?
DANI: Claro precioso ¿Ya terminaste de hablar con Sergio?
ALEX: (Se quita la ropa y se mete a la ducha) No se si "terminé de hablar", pero por hoy, al menos, si... (Toma el jabón) Todo muy romántico, pero tengo arena hasta en el ombligo, ¿te enjabono, herrrrrmosssa?
DANI: ¿Me haría ese favor, guapo?
ALEX: Ese y todos los favores, guapa, si estás, mmmm, como quieres y lo que le sigue... (La va enjabonando) Pasamos una noche soñada, amor, me hubiera quedado un rato más ahí, contigo
DANI: Y yo, pero ya es tarde y mañana seguro que nuestros hijos, nos despiertan muy temprano...
ALEX: ¡Ufa! Tienes razón, nuestros renacuajos van a saltar en nuestra cama desde muy temprano y tú, Daniela Victoria (la abraza y besa) Eres el amor de mi vida, ¿lo sabías?
DANI: Algo había escuchado, jajajaja
ALEX: (Deja el jabón a un lado y sigue besando) ¿Qué tienes que me encadenas así, eh?
DANI: Eso mismo me pregunto yo (Lo sigue besando)
ALEX: No se lo que sea, pero no vayas a quitarme las cadenas jamás, quiero vivir preso de ti, toda la vida... (La carga, toda empapada y van a la cama) Toma las llaves de esas cadenas y tíralas al mar, por favor...
DANI: Ya están en el fondo del mar....

El titán sería el encargado de buscar a Maru y Gise y llevarlas a festejar con todos en la playa. Alrededor de las siete de la mañana del domingo, Bautista llegaba al departamento de Daniela, para recogerlas. Bajó del carro, más dormido que despierto y llamó por el portero eléctrico...

MARU: (Atendiendo) ¿Si?
BAUTISTA: Soy Bautista, el primo de Alex. Daniela me dijo que pasara por ustedes...
MARU: Te estábamos esperando, gracias. Te abro porque hay que bajar unas cosas que me encargó mi prima. Ya bajo.
BAUTISTA: Está bien, yo espero... (Se apoyó en la pared en lo que esperaba)
MARU: (Bajando con una bolsa, se le rompe mientras trataba de abrir el portón) ¡¡Es mi día de suerte, carancho!! (Eran latas de atún y cosas por el estilo) ¡Al menos no se rompen! (Varias de las cosas habían rodado hasta el otro lado de las rejas, por lo que abrió para poder recogerlas y al agacharse, se encontró con un par de manos que la ayudaban)
BAUTISTA: Estas bolsas no son de muy buena calidad (No la había mirado) Toma (Al alzar la vista se quedó mudo, era una mujer bellísima)
MARU: ¡Son una desgracia para las demás bolsas! (También lo mira y se queda hipnotizada, era muy guapo)
BAUTISTA: (Sonríe) Son la oveja negra de la familia...
MARU: (Devuelve la sonrisa) Igual que yo... (Bautista la ayuda a ponerse de pie) Gracias. (No dejaban de mirarse y sonreír) Soy Maru, prima de la novia de tu primo, jajajaja...
BAUTISTA: Soy Bautista, el primo del novio de tu prima, jajajaja
MARU: Es un gusto conocerte... ¿Me ayudas con las demás bolsas?
BAUTISTA: Claro, ¿dónde están?
MARU: (Terminan de juntar las cosas y las dejan en el auto) Sígueme...
BAUTISTA: Te sigo... (Subieron al departamento de Dani)
MARU: (Entrando) ¡Gise! Apura el paso, mi reina, que hay que llegar de una vez
GISELLE: (Saliendo de la cocina con otras bolsas) ¡Ya voy, cacatúa! (Ve a Bautista) ¡Hola! ¿Tú eres quien nos va a llevar?
BAUTISTA: El mismo (Sonríe) Soy vuestro chófer, señoritas (Le hace reverencia)
GISELLE: ¡Me parece perfecto! ¡¡TOMA!! (Le da las bolsas) Yo bajo y los espero afuera...
MARU: Discúlpala, es una pelada sin remedio... ¡Yo debería estar de malas y sin embargo, soy un canto a la vida!... (Busca lo que falta) Ya estamos, Bautista, podemos irnos a la playa...
BAUTISTA: Pues, vamos, señorita (Le ofrece el brazo)
MARU: (Lo toma) Muy amable... (Salen, dejan todo en la cajuela y se encaminan) ¿Eres de aquí, Bautista?
BAUTISTA: Sí, ¿por?
MARU: Curiosidad, también soy de aquí, jajajaja...
GISELLE: Tú eres una ciudadana del mundo, Maru, jajajaja
MARU: Algo así, jajajaja
BAUTISTA: ¿Cómo es eso, a ver?
MARU: Me gusta viajar, conocer otros países, otras culturas, otra gente, me la paso de aquí para allá desde los 18 años. Aunque ahora vine para quedarme, ya es hora de ajustar mis agujetas en las zapatillas
BAUTISTA: Eres mi alma gemela, jajajaja
MARU: (Lo mira) ¿Qué?
BAUTISTA: Desde que cumplí los 18, cogí mi mochila y me fui a conocer toda Europa, luego me tocó conocer todo Sudamérica, un viajero sin rumbo, pues...
MARU: ¿Estuviste en Sudamérica? ¿Cuándo? Yo acabo de llegar de Argentina (Giselle los miraba y sonreía por lo bajo, sin interrumpir)


jueves, 21 de febrero de 2013

Capítulo 088


El caballo, guiado por Dani, con ayuda de Alex, fue serenamente hasta llegar a unos  médanos que había por allí. Después de unos veinte minutos, por fin, Alejandro se bajó de Palito y le ofreció la mano a Daniela para que hiciera lo mismo

ALEX: ¿La ayudo, princesa? (Le estira la mano)
DANI: Por favor, mi señor
ALEX: (La baja y ata al noble corcel cerca de ellos) Mira hacia allá, amor... (Le señala en dirección al océano y la luna parecía estar recostada sobre el agua)
DANI: Es una noche espléndida
ALEX: Nooooo, bonita, aún no has visto nada. No sabes la noche que te espera...
DANI: ¿Qué planeaste, amor?
ALEX: Ufff... Ven, cenemos...

Alex la lleva por un caminito entre los médanos y en medio de ellos, una manta con una canasta con comida dentro, los esperaba rodeada de flores y velas...

ALEX: Mi idea, colaboración de Sam, Ari y mi hermana...
DANI: ¡Oh, Ale, esto es hermoso!
ALEX: Hermosa eres tú y yo, soy muy afortunado al tenerte conmigo. ¿Cenamos?
DANI: Cenemos...
ALEX: (Se acomodan uno frente al otro. Dani lo miraba intensamente. Alex sonríe)
¿Qué pasa, amor? (Sirve el vino)
DANI: (Bebe un poco) Está exquisito el vino
ALEX: Está espectacular... ¿Por qué me miras así?
DANI: Porque tú estás como el vino...
ALEX: Touché... (Se acerca y le da un besito, pero ella lo toma del rostro y le da un besote) Mmmm... Simplemente, asombroso ese beso...
DANI: Asombroso como tú (Le da otro besote) Comamos...
ALEX: (Busca en la canasta) A ver... Tenemos unos emparedados, queso y frutas, fresas, más exactamente... ¿Qué prefieres?
DANI: A ti...
ALEX: (Deja todo y va junto a ella, arrodillándose a su lado) ¿Segura? Mira que estoy al dente, amor...
DANI: ¿Estás al dente? Demuéstramelo...
ALEX: (Empieza a desabrocharse la camisa y se detiene) ¿Lo haces tú o lo hago yo?
DANI: (Sin decir nada, le termina de desabrochar la camisa) Te amo...
ALEX: (Ella le recorría el torso con las manos, delicadamente, con sutileza y gracia. Alex le buscó los labios) Te amo (Le agarra la mano y la lleva a la parte del corazón) Es todo tuyo, Daniela, cuídalo...
DANI: Yo lo cuidaré, como tú cuidaras este (Coge su mano y la pone en el corazón)
ALEX: (Le abre la camisa a ella y le da un beso muy dulce en donde antes tenía la mano) Como a mi propia vida y más, Dani... Quiero hacerte el amor como nunca antes lo hice con nadie, porque nunca amé como te amo a ti…
DANI: Nunca amamos a nadie como nos amamos entre nosotros...
ALEX: (Le quita la camisa del todo y la mira completamente perdido en sus ojos) No, nunca... (La besa en la mejilla) Y no quiero perderte jamás (Beso en la otra mejilla) Eres tanto en tan poco tiempo...
DANI: Me dejas sin palabras, amor (Lo besa) Te amo y sólo tengo una forma de demostrártelo...
ALEX: Te estás tardando, si yo te dejo sin palabras, tú, déjame sin aliento...
DANI: (Le pasa la mano por detrás de la nuca y lo atrae hacia sí, encontrándose, boca a boca) Te amo (Poco a poco se fueron recostando, mientras se besaban)
ALEX: (Dani estaba sobre él y Alex la acariciaba en la espalda, dejando que ella llevara el mando, quería sentirla entregándose entera, más que nunca) Me gusta esa mirada, ¿me vas a comer enterito, hermosa? (Le besa el lóbulo de la oreja)
DANI: Completito
ALEX: (La gira, dejándola debajo) Entonces, voy a tener que... (Le quita la falda) Darte un snack... (Acaricia desde las rodillas de Dani hacia arriba y le besa el vientre, subiendo hasta los senos)
DANI: (Emitió un leve gemido) Quiero la comida completa, no el aperitivo...
ALEX: (Se pone de pie y se quita todo) Aquí estoy...
DANI: Jajajaja, ¿te me entregas así sin más?
ALEX: Dani, ya estoy entregado desde que te conocí...
DANI: (Lo agarra de la mano y lo arrastra con ella) Pues ya somos dos...
ALEX: (La besa y se recuesta sobre Dani) Seamos uno, amor...
DANI: Seamos uno (Lo besa y le acaricia la espalda con suavidad, recorriendo cada  centímetro de la piel de aquel hombre que le había robado el corazón)

Los dos sonríen y sin mediar palabras, comienzan a entregarse apasionadamente. Alex se deslizaba suavemente dentro de Daniela, besando su torso y entrelazando las manos con las de ella. Los movimientos suaves, precisos y certeros de Alex, hacían que Dani se relajara y se dejara llevar plácidamente por lo que sentía, por lo que su cuerpo le pedía a gritos y sometida a esas sensaciones, aprisionaba a su novio hacia ella, aferrándolo con las piernas y con los brazos, exigiéndose a sí misma, entrega absoluta para con él.
Inequívocamente, Alejandro era concreto, como un maestro perfeccionista, que no pensaba en nada más que en la mujer que estaba a su lado y pretendía que ella gozara todo lo que él fuera capaz de entregarle. Acompañaba los gemidos de su princesa con caricias y besos fogosos, penetrantes, seductores. Cada sonido que Dani emitía, era una guía que Alex intentaba seguir al pie de la letra y de esa manera, conseguir que su amada conociera el placer que en su cuerpo residía, ya que ella era la causante de tamaño gozo. La felicidad de hacerle el amor y sentirla tan propia, era para Alejandro un paraíso en la tierra. Nunca se sintió tan enamorado, tan subyugado a un sentimiento que crecía en su interior segundo a segundo, doblegándolo, sometiéndolo y convirtiéndolo así, en un hombre dichoso como nunca antes en su existencia.

Cada penetración los estremecía y sus manos, enredadas en las del otro, se apretaban, mientras sus sexos se encontraban una vez y otra más, llevando a la pareja hacia un camino sublime, alucinante y mágico, en el que solamente existían ellos dos: un hombre y una mujer que en un segundo, en un sólo choque de miradas, comprendieron que la vida era mucho más de lo que siempre habían creído y que era así, uno junto al otro y a la par, que iban a ser felices y cumplir sus sueños más grandes y profundos.
Esa familia que los dos añoraban tener, había comenzado a tomar forma aquel día, en la puerta del colegio de sus hijos, cuando Alex por andar apurado y distraído, tropezó con Dani, haciendo que, al mirarse por vez primera, naciera un amor que duraría para siempre…

A mitad de la madrugada, Martín le envió un mensaje a Tami para que lo encontrara en el camino hacia la parte opuesta de la casa, en un camino bastante oculto que se encontraba como a un kilómetro de donde todos estaban. Tincho había ido mil veces para aquel lado con Alex, Andrés y Bautista y conocía los alrededores a la perfección. Pagó al taxi y aguardó la llegada de su mocosa...

TAMI: (Llegando a donde está Tincho, paró el auto y se bajó) ¿Esperas a alguien?
MARTÍN: (Deja todo en el suelo y va con ella, abrazándola, besándola) A ti, mi amor, hola... (Le llenaba el rostro de besos cortitos)
TAMI: Hola, guapo (le da un beso) Vamos a meter tus cosas en el auto
MARTÍN: No, déjalas ahí, ahora te quiero a ti...
TAMI: Ya me tienes
MARTÍN: No, no como quiero... (Van al auto, al asiento trasero) Hola, mi amor... (La besaba con desesperación)
TAMI: Espera...
MARTÍN: (Se detiene) ¿Qué pasa?
TAMI: Pareciera que sólo querías verme para esto...
MARTÍN: Y si fuera así, ¿estaría mal? Te extrañé, Mocosa, para todo... (La deja tranquila) Perdón por dejarme llevar. Vuelve a la casa de la playa, yo me voy también. Nos vemos mañana, Tamara
TAMI: ¿Por qué te vas? Quédate...
MARTÍN: Porque tus juegos me molestan, Tamara y no tengo ganas. Te dije que nos viéramos aquí antes de ir con los demás y me dijiste que te encantaba. Ahora, me sales con esto...
TAMI: Ven conmigo a la casa, necesito estar contigo, amor, no te vayas...
MARTÍN: (Toma sus cosas, las mete en el carro y se sienta en el sitio del acompañante) Arranca, pues...
TAMI: (Se sube al auto) ¿No quieres quedarte? Háblame claro, ¿qué te pasa?
MARTÍN: Me pasa que todo podemos hacerlo frente a los demás, salvo ser una pareja. Por respeto a tu familia y a Sergio. Entonces, quería estar contigo, pero, como siempre, las cosas se hacen a tu manera.
TAMI: Seamos una pareja ante todo y todos, pero no quiero hacer el amor aquí, sino en la playa...
MARTÍN: (Incrédulo) ¿Qué dijiste?
TAMI: Que quiero hacer el amor en la playa...
MARTÍN: No, mocosa, eso no... ¿Quieres que seamos una pareja de verdad? ¿Frente a todos?
TAMI: Si...
MARTÍN: ¿Eso quiere decir que ya no dudas?
TAMI: Las dudas siguen ahí, pero quiero intentarlo contigo...
MARTÍN: (Le da un besote) Por el momento, sólo arranca. En tu casa, platicamos bien, amor... (Le sonríe) Hay algo que quiero compartir contigo
TAMI: (Arranca el auto y se van, pocos minutos después, ya estaban en la habitación de Tami) ¿Entonces?
MARTÍN: ¿Entonces, qué? (Se estaba poniendo ropa más cómoda)
TAMI: ¿Qué quieres compartir conmigo? (se acerca a él, lo abraza por detrás y empieza a besarle la espalda)
MARTÍN: Mmmmm.... (Se gira y le besa frente) Quiero que estés conmigo cuando deje todo mi dolor detrás. Lo único que quiero de mi pasado, es a ti...
TAMI: (Lo abraza) Dime, ¿qué pasó con los padres de Melina?
MARTÍN: Me pidieron perdón, dijeron que su dolor los cegó y no pudieron ver que yo también había perdido a mi mujer y a mi hijo. Me abrazaron, lloramos juntos y me dieron mi carta, la que ella me escribió.
TAMI: ¿Ya la leíste?
MARTÍN: Si, en el avión... La azafata pensó que algo había pasado conmigo porque lloraba... (Se la da) Léela. Básicamente, me pide disculpas por no dejarme estar con ella y por lo del bebé. Dice que si fue feliz conmigo, aún en los peores momentos. Que siempre se sintió respetada, querida, deseada y me agradece por haber sido honesto
TAMI: Léemela... (lo lleva hasta la cama)
MARTÍN: (Se sientan y él le lee. Algunas lágrimas aparecen) La frase final, léela tú... (Le da la carta) "No pierdas más tiempo, Martín, vete de aquí y busca tu vida. Búscala a ella y has el último intento, pase lo que pase, el amor vale la pena. Eso, me lo enseñaste tú..."
TAMI: (Lo abraza y le besa la cabeza) ¿Te sientes mejor con esto?
MARTÍN: Hubiera preferido que ella estuviera aquí, con mi hijo y que se encontrara a un hombre que la amara como yo no pude, como ella merecía que la amaran. Como yo te amo a ti. (Mira la carta) Dadas las circunstancias, esto me da paz, me ayuda a dejar las cosas en su sitio... El padre me dijo que la casa en la que vivíamos, que era de ella, me la heredó a mí y pensaba qué hacer con ella. Se me ocurrió reciclarla y transformarla en un centro de asistencia para los niños y mujeres en riesgo. ¿Qué te parece?
TAMI: Me parece muy buena idea, amor...
MARTÍN: Bueno, preciosa, ese fue mi viaje...
TAMI: Tendrás que llevarme a Barcelona algún día (lo empieza a acariciar)
MARTÍN: Cuando me digas: "Insoportable, vamos a..." Te llevo al lugar del mundo que desees conocer... (Ve que está empezando a clarear) ¿Qué dijiste hace rato de la playa? Querías hacer no se qué cosa...
TAMI: Jajajaja... (Se levanta) Vamos (sale del cuarto y Tincho, detrás de ella)


Capítulo 087


Desde que volviera de ayudar a su hermano con la sorpresa para Daniela, Tami había intentado hablar con Tincho, pero no podía comunicarse, era como si él tuviera el teléfono apagado y eso le disgustaba. Sergio la había visto salir y como no regresaba, fue a buscarla. La encontró a unos cien metros de la casa, sentada en la arena, casi oculta detrás de unos montículos...

TORO: ¿Estás bien, Tamara?
TAMI: (Lo mira y sonríe) Si, ¿tú?
TORO: Bien, este ha sido un día maravilloso... ¿Puedo sentarme?
TAMI: Claro, la playa no es mía, jajajaja
TORO: Pero quiero sentarme contigo...
TAMI: Lo siento, está todo ocupado, jajajaja (Le jala) Siéntate, bobo
TORO: Gracias... (Se sienta) Espero que no te moleste que esté aquí, el enano me dijo que te pidió que viniera yo y no Martín
TAMI: Si, eso me dijo, me pidió permiso, pero yo no tengo que darle permiso de nada...
TORO: De todos modos, si tú hubieras dicho que no, sabes que Gabo no te habría insistido. (Le da un beso en la mejilla) Gracias, en serio, el enano es mi adoración y que no seas de esas personas que usan los afectos como botín de guerra, me hace muy feliz. Cuando uno está herido, no siempre reacciona bien
TAMI: Mis cosas personales, no pueden influir en los demás y menos en mi pequeño y lo sabes, además, para él, eres su tío, así que ni modo de decirle que no...
TORO: Me pidió que lo lleve de pesca con Jana, jajajaja, está feliz con la niña, con Daniela, se lo ve muy bien... Me contó que estuvo en el hospital, ¿qué le pasó?
TAMI: Esos niños se llevan de maravilla. Nada, lo de otras veces, la fiebre alta, pero gracias a Dios, no paso a más... ¿Los vas a llevar a pescar?
TORO: Tengo que hablar con Alex y Daniela, pero llevarlos a los dos yo solo, se me hace demasiado, no se si pueda manejarlos bien, jajajaja. Además, Jana es divina, pero no la conozco mucho que digamos. Mi idea era invitarlos a todos
TAMI: Me parece muy buena idea, yo me apunto…
TORO: Me alegro... Te extraño (Ella lo mira, pero no dice nada) ¿Qué se supone que significa esa mirada? ¿Que no debo decirte estas cosas porque te molestan o porque te provocan?
TAMI: Las dos cosas... (Mira al mar)
TORO: (Le busca la boca y la besa) Pues te extraño y no dejo de pensar en eso que no hicimos en tu casa, hace unos días
TAMI: No sigas o me vas a obligar a dejarte aquí solo...
TORO: Lo siento, pero vas a tener que detenerme tú y tu boca no quiere, porque responde a mis besos
TAMI: Te lo pido por favor...
TORO: No me pidas algo que no pretendo hacer... (La fue recostando en la arena) Te extraño, te deseo, quiero estar contigo, Tami, te amo y tú me amas, no te resistas...
TAMI: (No hacía nada, sólo lo miraba a los ojos) No puedo, no sigas...
TORO: Si puedes y lo deseas tanto como lo deseo yo... (Sergio le estaba besando en torso por encima de la ropa y con una de sus manos le acariciaba su zona sensible) Son las reglas del juego y se te permite entregarte a tus deseos, ¿no es el punto? ¿Saber lo que sientes?
TAMI: Si, pero lo prometí...
TORO: Prometiste ser honesta, sincera en tus sentimientos, mi amor (No aguantaba más, necesitaba hacerlo y ella también, se le notaba) No lo niegues, déjate llevar... (Se baja el pantalón para liberarse) Hagamos el amor, Tami, los dos nos estamos quemando vivos...

A la hora de la cita, Dani estaba lista y preparada en el sitio que Ale le había indicado,
pero no lo veía)

DANI: ¿Alex?
ALEX: (Apareció en un caballo) Princesa, su príncipe la reclama... (Se baja) ¿Vamos?

Ella sonrió y él la besó, primero y la ayudó a subir al caballo, después. Subió Alex y se acomodó detrás de Dani, haciendo que ella tome las riendas.

DANI: No se andar a caballo, amor
ALEX: Toma las riendas y yo te ayudo. Son unos cuantos minutos, princesa, no te preocupes. Además, este caballo, que se llama “Palito”, es el más manso que existe en el mundo. Ideal para dar un paseo romántico como el que tengo en mente.
DANI: ¿Ya lo has montado?
ALEX: Un poco, siempre que venimos aquí, Gabo me pide que salgamos a cabalgar y hay un sitio cerca que renta caballos, así que lo hacemos cada vez que se puede y este ejemplar, es el favorito de mi renacuajo.
DANI: ¿Siempre le rentas este caballo a Gabo?
ALEX: No, se lo regalé hace como dos años. Pero como en casa no tengo dónde guardarlo, le dejamos en el establo del hombre que me lo vendió. Rento para Tami y para mí…
DANI: (No sabía qué decir, Alex era de otro mundo) ¡Eres un padre increíble!
ALEX: Me gusta que pienses eso, mi amor…
DANI: ¿Por?
ALEX: Porque me gusta, sólo por eso. ¿Empezamos con el paseo?

Daniela asintió y despacio, con tranquilidad, Palito llevó a la pareja hacia un lugar muy especial y escondido de la playa…

Las caricias y los besos del Toro, iban ganando terreno y espacio. De a poco, la voluntad de Tamara iba desapareciendo...

TAMI: (Cuando iba a ceder, le suena el celular, mira el identificador y se levanta) Hola, Tincho... (Sergio se pone de pie, se acomoda la ropa y se va)
MARTÍN: Hola, hermosa, perdón que no te respondí antes, pero estaba en casa de Melina, hablando con su familia, no podía atender. ¿Me perdonas?
TAMI: (Ve a Sergio alejarse) ¿En casa de Melina?
MARTÍN: Si, mocosa, vine a verlos, a tratar de aclarar las cosas y poner mi alma en paz y no me creerás lo que pasó
TAMI: ¿Qué pasó?
MARTÍN: Después que ella murió, su mejor amiga les entregó unas cartas que Melina escribió en el hospital. En ella volvía a contar lo que sucedió y les decía que aun con mis defectos y todo, yo siempre la había tratado bien, con honestidad... Me recibieron tan bien, mi amor, tan apenados por todo, hasta me pidieron disculpas. Por eso no contestaba el celular y luego lo apagué. Era algo que todos necesitábamos
TAMI: Me alegra, todo lo que te está pasando, amor, ¿pero no podías mandar un mensaje para avisar que ibas a apagar el celular? No, claro, yo estoy pintada...
MARTÍN: Te llamé, Tami, hace como dos horas y no me pude comunicar. No me reclames, por favor
TAMI: ¿Lo seguiste intentando? Porque mi celular está vacío de llamadas perdidas... ¿Sabes qué, Martín? Mejor hablamos mañana, buenas noches (Cuelga el Celular) Dios... (Se dejó caer en la arena)
MARTÍN: (La volvió a llamar) Atiende, mocosa
TAMI: (Descolgó) Dime...
MARTÍN: ¿Qué te pasa, eh? ¿Por qué me tratas así? Mira, si estás tentada a hacer cosas, no busques excusas para enojarte conmigo y así tener una justificación para hacerlas. ¡Has lo que te venga en gana! Y, para que lo sepas, ¡voy a apagar el celular! (Corta y apaga el teléfono) ¡Te necesitaba, mocosa! Había algo que quería hacer contigo, pero no, tienes que... (Mira el sobre que tenía en su mano) Ya te voy a leer...
TAMI: (Mira su celular) ¿Por qué todo me sale mal? (Marca un numero y al cabo de un rato, marca otro) Sí... Hola, buenas noches, ¿me podría comunicar con la habitación 321?... Sí, espero, gracias...
MARTÍN: (Descuelga el teléfono de la alcoba) ¿Si?
TAMI: Perdóname, no quería ponerme así, pero estaba preocupada por ti, no me respondías y después, me hablas como si no hubiera tenido importancia...
MARTÍN: Te hablo para pedirte disculpas, si eso no es darle importancia, no se qué lo sea para ti. Vuelve a tus cosas, Tamara, has lo que tengas ganas de hacer, ya te lo dije, pero no me estés haciendo estas escenitas ridículas. Te conozco, mocosa, te conozco tanto que hasta se lo que te está pasando
TAMI: No me pasa nada, Sergio me puso de mal humor, es todo...
MARTÍN: No me mientas... Mira, adelanté mi vuelta, en dos horas salgo para allá, en cuanto llegue, te busco
TAMI: No te miento, es la verdad... Ya te estoy esperando...
MARTÍN: Y yo, estos días sin ti, se me vuelven insoportables, te extraño a ti, a tus arranques, tus escenas, tu cuerpo, no sabes lo que me cuesta dormir sin escucharte respirando, a mi lado... Te amo tanto, Tami, no puedes imaginarte cuánto
TAMI: Te amo, Tincho, no te tardes, te extraño y te necesito...
MARTÍN: ¿Me necesitas? ¿Qué pasa, amor? ¿Qué sucedió con Sergio que te puso de mal humor?
TAMI: Le dije que no me besará y me besó, se lo pedí por favor y no me hizo caso, no sabe controlarse y me saca de quicio...
MARTÍN: Tranquila, mi amor, si él no puede controlarse, contrólate tú y si tú no puedes, o cedes o intenta no quedarte a solas con él... Seis horas, hermosa, en sólo seis horas, estaremos juntos de nuevo
TAMI: No te tardes, ¿me vienes a encontrar a la playa?
MARTÍN: Te llamo cuando llegue al aeropuerto y nos encontramos a mitad de camino, mejor. No quiero aparecerme por ahí, por Gabo. ¿Te parece bien?
TAMI: No, ya tiene a su tío Toro aquí, que es lo que quería. Yo te quiero aquí, conmigo, en la playa donde tantas veces soñé que te besaba...
MARTÍN: Entonces, nos encontramos a mitad de camino, nos saciamos por un rato del otro y vamos juntos a la playa para cumplir con tus fantasías, ¿eso si te gusta?
TAMI: Eso me encanta...
MARTÍN: Ya está, pues, en sólo unas horas, estaré recorriéndote enterita...


miércoles, 20 de febrero de 2013

Capítulo 086


Alejandro estaba comenzando a mostrar esa parte de él que no era ni divertida, ni apasionante, sino triste y dar ese paso, hablar con Dani de aquella etapa, era la muestra de lo mucho que la amaba y confiaba en ella, porque no lo hablaba con nadie

ALEX: (Le agarra la mano, entrelazando los dedos) Cuando era pequeño y hasta mi adolescencia, mis papás siempre hacían cosas como esta: llevar a toda la familia a un paseo en la playa o por el campo o donde fuera. Cuando terminé de estudiar y antes de empezar la universidad, me tomé un año sabático, para relajarme y disfrutar, así que cogí una mochila, puse algunas cosas adentro y me fui de viajero a Sudamérica. Viví en Chile un mes, en Uruguay otro mes, unas semanas en Brasil y llegué a la Argentina. Allí me cambió la vida por completo y mi año sabático, se transformó en dos. Algo te comenté cuando te conté sobre “Dulce Daniela”
DANI: Es cierto…
ALEX: Ahí conocí a Laura. (Suspira) Española también, de mi edad y con ese espíritu aventurero que yo tenía. Nos gustamos y decidimos ver qué pasaba. Un día, hablando de la vida y los sueños, decidimos viajar a México y lo hicimos. Llegamos a tierra azteca y al mes de estar allí, me llamaron mis padres para decirme que volviera porque mi abuelo se había puesto mal. Llegamos a la isla a los dos días y una semana más tarde, el nono emprendió su viaje. Obviamente me quedé con mi familia. Laura quería volver a viajar, pero me esperó. Un par de semanas antes de regresar a la Argentina, porque queríamos irnos de nuevo para allá, mi hermano y su esposa tuvieron un accidente grave y murieron los dos. (Dani le apretó fuerte la mano) Ellos, obviamente, ya tenían a Ariianis y decidí quedarme definitivamente aquí para que entre todos, pudiéramos contenerla, cuidarla y educarla. Laura lo entendió y nos establecimos en nuestra tierra y ahí fue que mientras estudiaba publicidad, comencé a idear lo que hoy conoces como Frama. Uno de mis profesores me vio futuro en el rubro y me llevó a trabajar con él. Un año antes de recibirme, Frama era una realidad y aunque no podía hacer demasiado por no tener el título, ayudado por mi papá y por Andrés, contraté a la gente correcta, entre ellos Rubén y ese año, me casé con la madre de Gabo. Los primeros meses fueron de mucho trabajo y mi esposa no lo tomaba demasiado bien, por lo que los pleitos eran demasiado frecuentes y terminamos decidiendo separarnos y, de hecho, lo hicimos. Dos semanas después, ella me dijo que Gabriel venia en camino, así que por nuestro hijo, nos dimos una nueva oportunidad como pareja, pero la verdad que aquello fue un infierno, Dani. Yo no la amaba y ahora se que nunca la amé, pero quería y soñaba con darle a mi hijo lo mismo que mis padres nos dieron a mis hermanos y a mí: una familia. Luego pasó lo que ya sabes y bueno, ahora estoy aquí, contigo, con Jana, con Gabo y por primera vez, en toda mi vida, siento que estoy cumpliendo con ese deseo. Es la primera vez que veo a mi renacuajo tan feliz, tan dichoso. ¿Sabes lo que me prometió?
DANI: ¿Qué?
ALEX: Que iba a ser tan buen hermano con Jana como yo lo soy con Tata. (Se emociona) Por eso te entiendo, aunque creas que no lo hago, porque lo que deseas para tu princesa, es lo mismo que quiero yo para mi muchacho, Dani: una familia que lo ame y lo contenga y eso es lo que siento que estoy formando contigo. No me importa si llevamos juntos un par de meses, yo se, amor, que es esto lo que voy a tener para toda la vida y que lo voy a construir día a día contigo, porque te amo más de lo que soy capaz de explicarte.
DANI: ¡¡También te amo demasiado!! Sólo que me gusta ir poco a poco y se que me
entiendes, por eso te amo más...
ALEX: ¿Sabes qué pienso? Que nuestros caminos iban a cruzarse de una manera u otra.
A veces pienso "Dios, ¿por qué no la conocí antes?" Y empiezo a creer que voy  encontrando la respuesta
DANI: Si nos hubiéramos encontrado antes, a lo mejor no estaríamos juntos...
ALEX: O, tal vez, teníamos que vivir lo que hemos vivido, para apreciar lo que tenemos ahora y aprender a cuidarlo...
DANI: Por eso mismo, si nos hubiésemos encontrado antes, no lo hubiéramos apreciado y habríamos terminado, pero me alegra de haberte conocido en este momento de mi vida...
ALEX: ¿Si? ¿Y eso por qué?
DANI: Porque ahora valoro más las cosas pequeñas de la vida, por ejemplo, este día
ALEX: Mmmm... Este día no es pequeño, es gigante...
DANI: Este día es súper importante para los cuatro, amor...

Alex quería contarle algunas cosas más, pero sintió que no era momento aún.

ALEX: Vas a pensar que soy un hablador, pero cada día, desde que llegaste a mi vida,
es súper importante. Y quiero que sea siempre así
DANI: Siempre será así y si, pienso que eres un hablador, porque mucho hablar, pero
nada de besos...
ALEX: (Le da un piquito) ¿Así está bien, señorita...?
DANI: Además de hablador, codo...
ALEX: (Se ríe) Nada de eso, señorita... (Toma el rostro de Dani entre sus manos y la
mira de una manera distinta) Eres el sueño de toda mi vida, hecho una maravillosa
realidad
DANI: Y tú eres el príncipe azul que nunca soñé encontrar, te amo, Alejandro...
ALEX: (Se dan un beso que los deja un poco aturdidos) Mmmm... ¿Cómo es que me llamo?
DANI: No se... ¿Y yo cómo me llamo?
ALEX: Eso es fácil, te llamas "la mujer de mi vida"...
DANI: Me gusta ese nombre (Le da un besote)
ALEX: Y a mí me gustas tú, princesa... (Más besos)
GABO: (Llegando a las corridas) ¡¡Papi, mami, VENGANNN!! ¡Jana está cogiendo las
olas como mi tía!
DANI: (Se asusta un poco) ¿Cogiendo olas?
GABO: Si, mami y lo hace genial...
ALEX: (Mirando hacia el lugar, mientras se ponen de pie) No te preocupes, mi amor,
están apenas alejados de la orilla y Tami, Ari y Sergio la ayudan, míralos...
DANI: ¿Seguro que no le va a pasar nada?
ALEX: Nada de nada, ven, vamos a ver qué tan buena surfeadora es Jana (Alza a Gabo y de la mano con Dani se acercan a los demás)
GABO: ¿Ves, mami? Es genial
DANI: Si, ya veo (Le sonríe a Gabo)
GABO: (El niño le estira los brazos para que ella lo cargue y cuando Dani lo hace, le da un beso) Eres muy linda...
DANI: Gracias, mi amor, Lo mismo dice tu papá, jajajaja
ALEX: ¿Que yo qué?
DANI: Nada, son cosas mías (Le da un besito en la mejilla)
GABO: Ella dijo que tú dices que es linda...
ALEX: Para mí Daniela no es linda, hijo
GABO: ¿No? (El pequeño y Dani lo miraban raro)
ALEX: ¿Qué?
DANI: ¿No soy linda?
ALEX: No, amor. Linda es una flor, una bicicleta, Dani... Tú eres mucho más que eso, eres HERMOSA
DANI: (Sin bajar a Gabo de sus brazos abrazó a Ale y le dio un beso) Te amo, hermoso
ALEX: Y yo a ti... (Otro beso)
GABO: Me están apretando...
JANA: (Desde el agua, estaban a pocos metros de la orilla) Mami, ¡¡VENNN!!
DANI: Está muy fría el agua, cariño...
JANA: ¡Anda!
ALEX: ¡¡Yo voy!!
DANI: Ya va, Ale, cariño, yo te veo desde aquí
GABO: Yo voy contigo, papi
ALEX: Vamos, renacuajo, dejemos a la señora friolenta... Ella se pierde la diversión... ¿De verdad no te animas, amor?
DANI: No, gracias...
ALEX: (Le da un besote) Bueno...

Se meten con Gabo al agua y Tami y el Toro salen.

TAMI: Ve con ellos, Dani
DANI: No, mejor me quedo aquí, pero gracias por la sugerencia...
TAMI: ¿Segura, cuñada? (Los cuatro del agua estaban muertos de risa) Me parece que es un momento exacto para compartir con tu hija, con mi hermano y mis sobrinos... ¿Le temes al agua o algo así?
ALEX: Tata, ven con los niños un segundo
TAMI: ¿Para qué?
ALEX: ¡Qué vengas, caray!
TAMI: Ya voy, mi coronel, jajajaja (Se mete al mar)
ALEX: (Sale y le agarra la mano a Dani) Usted, niña de mi vida, viene ¡¡PORQUE VIENE!! (La carga y la va metiendo al agua)
DANI: No, Ale, por favor...
GABO. Si, papi, ¡¡que entre!!
JANA: ¡¡Alex, mete a mi mamá!
ARI: ¡¡Si, tía, anímate!! Jajajaja, ¡¡ÉNTRALA, TÍO!!!
ALEX: Los niños mandan, amor... (Da unos pocos pasos dentro del mar, pero sin mojar a Dani)
DANI: Por favor, Ale, no...
SAM: No seas cobarde, gatita, ¡¡YAAA!!
ALEX: Ahí tienes, gatita (Le da un beso y mientras se besan, entran al agua)
DANI: ¡Es un tramposo, licenciado! (Lo besa)
ALEX: (Llegan con los niños) Aquí la tienen, pequeños...
JANA: ¡Mira cómo lo hago, mamá!
DANI: Muy bien, mi amor, lo haces muy bien...
JANA: (Se le echa encima) Tami me enseñó, mami, ella es muy lindaaaaa
TAMI: Soy muy linda...
GABO: (Se cuelga de Alex) Si, tía, eres muy linda

Un rato después, todos salieron del agua y fueron a prepararse para cenar...

ALEX: (En la cocina) Amor, ¿quieres decirle a tu prima que venga mañana?
DANI: Llámala tú e invítala, seguro le encanta la idea (Le da un pico) Por cierto, ¿qué hay de cenar?
ALEX: ¿Te refieres a la cena de todos a la nuestra, a solas? Si me das mi celular que está en la mesa, la llamo ya mismo, fíjate...
DANI: (Busca el celular y se lo da) Toma... ¿Vamos a tener una cena a solas?
ALEX: ¿Qué clase de novio apestoso sería si te invito a la playa y no te preparo una cena a solas? (Marca el número del departamento de Dani? ¿Si, bueno, Maru?
MARU: ¿Si, quién habla?
ALEX: Alejandro, el novio de Dani
MARU: Hola, guapo, ¿qué pasó?
ALEX: Nada, nomás quería invitarte a almorzar con nosotros mañana, ¿aceptas?
MARU: Claro que sí. ¿Me pasas a mi prima, por favor? Y gracias...
ALEX: Por nada. Alguno de nosotros te busca. Te la paso. (A Dani) Amor, quiere hablar contigo
DANI: (Coge el celular) Dime, muni...
MARU: Hola, munita bonita, ¿cómo te la estás pasando?
DANI: Mejor, imposible
MARU: ¿Y la pingüina?
DANI: Está feliz
MARU: Me alegro, muni
DANI: Yo más…
MARU: Te dejo tranquila, entonces… Nos vemos mañana, ¿si? Te amo, munita…
DANI: Hasta mañana, te amo (Cuelga el celular)
ALEX: Amor, ¿todo bien?
DANI: Perfecto…
ALEX: Siendo así, ponte más bella, si es que puedes hacerlo y te espero en media hora. Te veo en el camino de entrada aquí...
DANI: ¿A dónde vamos?
ALEX: A dar un paseo y a cenar, ya te dije. Ponte ropa bien cómoda... Y Dani, esto que tenemos, va a ser cada día mejor porque es para toda la vida y si no lo sabes, lo sabrás mucho antes de lo que piensas. Te amo, hermosa. Voy a cambiarme yo, no te olvides, MEDIA HORA... (Le sonríe, la besa y sale)